martes, 6 de marzo de 2007

Censura sin causa

AOG, Madrid

Hace unos días, en España se armó un revoloteo por el anuncio de Dolce & Gabbana. Se les acusó de proferir la violencia contra las mujeres (verdadero problema en España).

Diferentes instituciones españolas pidieron la retirada inmediata de la fotografía que muestra a un hombre sujetando por las muñecas a una mujer postrada en el suelo mientras otros cuatro contemplan la escena. Según el Observatorio de la Imagen del Instituto español de la Mujer, el anuncio incita a la violencia contra las mujeres y de él

"puede deducirse que es admisible la utilización de la fuerza como un medio de imponerse sobre las mujeres".

Los diseñadores, Domenico Dolce y Stefano Gabbana, anunciaron que retiraban las fotos del a campaña únicamente en el mercado español. Y luego soltaron un muy bien merecido: "España se ha quedado un poco atrás". Y tienen razón.

"Retiraremos esa foto sólo del mercado español, ellos se han quedado un poco atrás. ¿Qué tiene que ver la foto artística con un hecho real?"





Yo me pregunto lo mismo y no doy crédito a la censura. ¿Quién se cree con derecho a censurar la obra de un artista bajo la causa-o pretexto- de que puede incitar a la violencia? Si el Instituto de la Mujer cree que el anuncio de Dolce & Gabbana va a incitar a la violencia contra las mujeres se equivoca. Si cree que el suprimirlo va a evitar la violencia contra las mujeres en España, se equivoca el doble.

En España hay un verdadero problema en lo que a violencia doméstica, o de género, o simplemente machista, se refiere. El problema no se da porque hay imágenes de violencia contra las mujeres. Si una persona ve una imagen que le inspira, o le incita, a maltratar a una mujer, el problema, obviamente, no es la imagen en sí. El problema es el sujeto.

Quizá en España no hay suficiente educación acerca de esta escoria social, entre otras cosas. Por no hablar ya de una cultura machista milenaria que en España se pasea de norte a sur como Pedro por su casa. Es cierto que las cosas están cambiando, pero queda mucho por hacer.

Sin embargo, censurar una imagen no es el camino hacia adelante. Es la típica reacción de un grupo de personas que creen que el sol se tapa con un dedo. No es así.



¿Acaso no están las pinacotecas llenas de cuadros clásicos que ilustran la violencia en contra de las mujeres? ¿Diría el Observatorio que El Rapto de las Sabinas de David también incita a la violencia contra las mujeres? Creo que no. Y el no equiparar una obra de arte con una fotografía es una valoración que no viene a cuento. Ambas son la obra de un artista. Sin embargo, una la han censurado, y la otra no.



¿Y la obra, del mismo nombre, de Poussin? ¿Hay que quemar el cuadro so pena de que algún marido la vea y le pegue una paliza a su mujer porque Poussin le incitó a la violencia? Señores y señoras del Instituto de la Mujer, no somos niños pequeños, y la Inquisición hace tiempo que en España dejó estar vigente.

Creo que el Instituto de la Mujer ha querido hacer algo positivo pero el tiro le salió por la culata. Ningún tipo de censura marca el camino hacia adelante en ningún país bajo ninguna excusa. Es como cuando en Reino Unido deciden combatir el crimen con más policias en la calle y condenas más estrictas. Nadie se pregunta por qué hay, de repente, más crimen. Pero la causa no se cura con medidas estrictas. Ni se cura el machismo prohibiendo imágenes en las que ciertas personas interpretan como representativas de la violencia contra las mujeres, pero que, verdaderamente, como toda obra de arte, simplemente se dejan abiertas a cualquier interpretación. Si no nos damos cuenta de esto, apaga y vamonos.

Por cierto que la ignorancia no corre sino que vuela. En Italia, el
sindicato Confederación General Italiana del Trabajo (Cgil) ha exigido la retirada del polémico anuncio de Dolce Gabbana por transmitir un "mensaje de violencia y dominio" del hombre sobre la mujer, según la secretaria general de la organización sindical, Valeria Fedeli.

Espero que empiecen a vaciar los museos de cuadros, esculturas y bocetos. Obviamente no nos podemos controlar. Todo sea por una buena causa.

2 comentarios:

borja dijo...

Totalmente de acuerdo!! Y todavía hay gente que cuando doy argumentos como estos me mira como si fuera un machista. Mira el arte no puede tener limites a la libertad de expresión sino no es arte. Nos guste o no nos guste lo que quiere decir.

Ynot dijo...

¿Has visto el Cristo de chocolate de Cosimo Cavallero? http://spanishamericanenglish.blogspot.com/2007/03/my-sweet-lord.html

Uno puede no estar de acuerdo, o puede no gustarle lo que ve, pero basta con girar la vista para no verlo más. No se puede imponer el criterio propio como si fuese de aceptación universal. El arte, como bien dices, tiene que ser libre para ser arte. Arte que no es libre, no es arte, es otra cosa.