martes, 31 de julio de 2007
jueves, 26 de julio de 2007
¿La canción del verano 2007?
Se rumorea por todo Internet que estos chicos, Los Limpiabotas, son los responsables de la nueva canción del verano en España.
¿Será que sí?
Son bastante fan de los Bee Gees. Se nota.
miércoles, 25 de julio de 2007
lunes, 23 de julio de 2007
miércoles, 18 de julio de 2007
Diplomacia chapada a la antigua

Rusia ha revelado que el gobierno británico ha dado por terminado su cooperación con la agencia sucesora de la KGB a causa de la controversia causada por el caso Litvinenko. Moscú ha prometido que responderá a la expulsión de sus diplomáticos de Reino Unido de manera “precisa y apropiada”.
Mientras que los británicos esperaban que el caso de las extradiciones podría ser contenido por la expulsiones mutuas de diplomáticos, el vicecanciller de Exteriores ruso, Alexander Grushko, declaró ante la prensa que las autoridades británicas serían informadas de su respuesta “en un futuro cercano”.
El ministro también ridiculizó la decisión británica de expulsar a cuatro diplomáticos rusos. La medida fue anunciada por el ministro de Exteriores David Miliband, para protestar ante la negativa rusa de extraditar a Andrei Lugovoi, principal sospechoso del asesinato del ex agente de la KGB, Alexander Litvinenko en Londres.
“Nos están castigando por observar nuestra constitución”, dijo el señor Grushko añadiendo que Rusia había sido informada por Reino Unido de que éste ya no cooperaría con la FSB, la agencia doméstica de inteligencia, para la cual tanto el señor Lugovoi como el señor Litvinenko habían trabajado.
Sospechas por ambas partes
Los británicos sospechan que la agencia rusa de inteligencia tiene algo que ver en el envenenamiento del señor Litvinenko con la sustancia radioactiva Polonio-210, aunque el señor Miliband no hiciera referencia al FSB durante su discurso en el Parlamente. Únicamente dijo que Londres estaba revisando su cooperación en “una gama de temas”.
El señor Grushko ha dicho que la decisión británica de cortar sus conexiones con el FSB, mientras que continuaba cooperando en temas de contraterrorismo era “contradictoria” ya que la agencia rusa tiene “un protagonismo central” en contraterrorismo “dentro de Rusia e internacionalmente”.
“Está claro que la línea tomada por Londres hará más difícil –cuando no imposible- la cooperación entre Moscú y Londres en temas que tratan del interés por la seguridad de millones de británicos y rusos”, añadió el ministro ruso.
Según diversos analistas basados en Moscú, se espera que el Kremlin fotocopie las acciones británicas. “Expulsarán a cuatro diplomáticos y harán los trámites de visados más difíciles para los oficiales británicos”, ha dicho Dimitri Suslov, vicedirector del Consejo de Política Exterior y Defensa, un think-tank basado en Moscú.
Respuesta pendiente
El señor Grushko no ha dado más detalles de la que será la respuesta rusa, pero sí ha dicho que no afectará a los turistas ni a los hombres de negocios.
Londres por su parte ha dicho a través de un portavoz de la Foreign Office que “Ninguna represalia por parte de Rusia está justificada”, después de que el señor Miliband explicara la posición del gobierno británico en la House of Commons, la cámara baja del Parlamento.
Por su parte, la presidencia de la UE ha expresado su "desilusión" al ver que Rusia no ha manejado a Reino Unido de manera "constructiva" en lo que al caso Litvinenko se refiere.
Alemania mientras tanto, opina que el Reino Unido ha reaccionado sobremanera en este asunto. Al parecer, cuando Gordon Brown se reunió con la canciller Alemana Merkel, la recepción ante su búsqueda de apoyo era, como poco, "tibia", según informó el Guardian.
Mientras que Rusia ha ofrecido enjuiciar al señor Lugovoi en Moscú, el gobierno británico ha rechazado la oferta, y éste no espera que las autoridades rusas cambien de posición y cedan a la demanda de extradición.
Los ánimos en Moscú parecen estar bastante beligerantes. Analistas y prensa han expresado su sorpresa ante las medidas británicas. El periódico Izvestia se preguntaba “Necesita verdaderamente Gran Bretaña abrir un segundo frente cuando todavía no se ha hecho a la idea de que los terroristas le han declarado una Yihad?"
Otros periódicos recalcaban en un dato: Rusia ha hecho 21 peticiones de extradición a Reino Unido en los últimos seis años y ninguna de ellas ha sido aceptada. El ministro Grushko también mencionó este punto en su reunión con la prensa, añadiendo que si Rusia hubiese expulsado cuatro diplomáticos cada vez que una extradición era denegada, a estas alturas hubiera expulsado "un total de 80 diplomáticos" británicos.
También pidió a los demás países de la UE que mostraran “sentido común” y que no se dejaran arrastrar a la disputa.
La Royal Air Force en alerta
Según menciona el diario Kommerstant, que a su vez apunta al Times, el pasado martes dos cazas de la RAF despegaron para interceptar a dos bombarderos estratégicos rusos que, según el Times, se dirigían hacia el espacio aéreo ruso (algo que Kommersant niega).
Una medida que la prensa británica se tomó como la “vuelta del espíritu de la Guerra Fría” sobre el Atlántico norte, ya que los bombarderos, modelo Tu95 (bombarderos Oso- en la imagen superior-) partieron de su base en el círculo polar en la península de Kola y se dirigieron hacia Reino Unido.
Algo que la prensa tildó de extraño y cómo metáfora del desplante entre Londres y Moscú sobre el caso Litvinenko diciendo que “mientras que el Kremlin titubea sobre qué hacer ante la expulsión de los diplomáticos rusos, las FFAA rusas se entretuvieron haciendo una demostración de fuerza chapada a la antigua”.
Aunque la Fuerza Aérea rusa, basada cerca del puerto del Murmansk, patrulla regularmente las aguas cercanas a la costa noruega, la RAF declaró que era muy extraño que volaran tan cerca de Escocia como lo hicieron.
Dos caza Tornado, parte de la Quick Reaction Alert (Alerta de Reacción Rápida) despegaron de la base de Leeming, en Yorkshire, para confrontar los bombarderos rusos, mientras que estos estaban siendo seguidos por dos F16 de la Real Fuerza Aérea noruega, según reportó el Times.
Un portavoz de la RAF declaró que “los rusos dieron la vuelta antes de entrar en espacio aéreo británico”.
Sin embargo, no hay evidencia de que este incidente esté conectado con la grieta diplomática entre Moscú y Londres.
Rusia emite una pequeña señal
Según el diario Kommersant, el embajador ruso en Londres, Yuri Fedorov, Rusia necesita tiempo para responder a las acciones británicas. “Necesitamos tiempo para responder. Somos un pueblo serio”, dijo Fedorov. “Lo principal es no dejarse llevar por las emociones y prácticamente sopesar todas las circunstancias y buscar que Rusia sea tratada como se lo merece, con respeto”.
Según el señor embajador, muchos oficiales en Londres buscan una pronta resolución a la crisis. “Hay algunos problemas en nuestras relaciones bilaterales y tenemos que pensar en cómo sobreponerse a la situación presente. Esto depende de la voluntad política del gobierno británico en muchas maneras”, dijo Fedorov.
Algo se cuece en Japón
¿Qué está pasando en Japón? La popularidad de Shinzo Abe, el primer ministro, ha vuelto a decaer cuando uno de los miembros de su gabinete, desde hace tiempo manchado por el escándalo, apareció en público con la cara herida misteriosamente.
Norihiko Akagi, el ministro de Agricultura japonés, de 48 años, que la semana pasada fue acusado de mentir acerca de ciertos pagos hechos a una cuenta bancaria privada y secreta, atendió ayer a una reunión en su ministerio en Tokio con la cara vendada. Tenía un ojo rojo y parecía que no se había afeitado en varios días. Toshikatsu Matsuoka, su predecesor, se suicidó al verse relacionado con un escándalo de evasión de dinero público el pasado mes de mayo.
Akagi no quiso contestar a la pregunta sobre si se había caído o no. Cuando la prensa, los demás ministros del gabinete y miembros de la Dieta (el parlamento japonés), le presionaron para que explicara sus heridas, el señor Akagi se negó rotundamente a responderles.
El pasado 13 de julio el señor ministro había vuelto de un viaje a Suiza y Francia, pero no mostraba ninguna herida cuando lo hizo.
Parece ser que el señor Akagi está rodeado por un séquito ministerial en cuanto sale de su casa, lo cual ha dado pie a especulaciones y teorías acerca de sus heridas. La principal es que fue herido en su casa, probablemente por un familiar. Más tarde el señor ministro admitió que la heridas no fueron adquiridas “en la línea del deber”.
lunes, 16 de julio de 2007
La re-Iberificación de Saramago

AOG, Madrid
En un post previo, me preguntaba si los antiguos imperios seguían con sus batallitas. Hoy, confirmo que sí. Como dicen los franceses, plus ça change, plus c'est la même chose.
El premio Nobel de literatura José Saramago ha declarado en una entrevista en El País, que él cree que Portugal acabará por convertirse en una comunidad autónoma más de España, con el mismo rango que Cataluña, Galicia o Castilla-La Mancha, integrándose así en un país nuevo, que se llamaría “probablemente" Iberia para que el nombre de España no ofendiese "los bríos de los portugueses". No sé que pensará la compañía aérea de esto. ¿Pasará a llamarse Península? ¿Hispan-air? ¿Hesperia?
La unión hispánica de Saramago, de 85 años, fue lanzada el pasado domingo en una entrevista de cuatro páginas en el periódico portugues Diário de Noticias, en la que el autor afirma que los portugueses aceptarían la "integración territorial, administrativa y estructural" con España si fuese bien explicada: "Con diez millones de habitantes, (Portugal) tendría todo que ganar en cuanto a desarrollo, y no sería una cesión ni acabar con el país, continuaría de otra manera. No se dejaría de hablar, de pensar y de sentir en portugués, (...) y no seríamos gobernados por españoles, habría representantes de los partidos de ambos países en un parlamento único con todas las fuerzas políticas de Iberia". No entiendo muy bien cómo se lograría esto. ¿Referéndum? ¿Decreto ley? ¿Por qué sí?
Es curioso que ya en el XIX se trató de unir los dos países en un momento muy bajo para ambos (es difícil la vida en la periferia europea, mucho más en aquel siglo), y que a la Gran Bretaña no le apeteció en absoluto que eso ocurriese. Resultado: Una, grande, libre a la derecha, y una, pequeña y atlántica a la izquierda. Ambas olvidadas y fuera del núcleo de poder e influencia europeo. Pero esta vez, si es que ya estamos en la hazaña, la iniciativa va un poco más allá.
Predicando con el ejemplo, el escritor acaba de crear la fundación ibérica José Saramago, que tendrá sedes en Lisboa, Azinhaga (su pueblo natal), Lanzarote (donde vive hace 14 años) y Castril, el pueblo granadino de su mujer, Pilar del Río, quien ejercerá como presidenta vitalicia, y con quien se acaba de casar de nuevo en ese pueblo.
No contento con unir unilateralmente dos países que viven bastante cómodos uno a espaldas del otro, Saramago acusa a la Iglesia católica española de haber "emprendido una vergonzosa campaña" contra el Gobierno Zapatero, y denuncia que el diario italiano La Repúbblica "ha censurado" unas frases suyas sobre "el genocidio de Israel en Palestina" en una entrevista publicada hace unos días.
Pero antes que el (o los) partido de turno se alegre y se ponga a cantar vivas, hay que decir que la opinión pública portuguesa no se ha dejado esperar. Y la respuesta es bastante predecible. Diversas personalidades políticas y literarias portuguesas acusan al novelista de no ser capaz de defender a su país en el extranjero.
El ex ministro de Exteriores con José Manuel Durao Barroso y anteriormente embajador de Portugal en Madrid, Antonio Martins da Cruz, consideró que "la visión de Saramago es una visión del siglo XIX y no del siglo XXI". "Es muy fácil odiar a Portugal en el extranjero, lo que es difícil es defender los intereses de Portugal en el extranjero y eso el señor Saramago es manifiestamente incapaz de hacerlo", afirmó.
El señor Martins califica el deseo de unir a Portugal con España como un acto de odio. Quizá se olvida que en su país existe el derecho a la libre expresión, y, aunque no estoy de acuerdo con el señor Saramago, defiendo su derecho a decir cuantas barbaridades crea convenientes, siempre y cuando no haga daño a nadie. Creo que el señor Martins exagera, y además no se atañe a la cuestión planteada. Prefiere descalificar al contrincante.
El poeta, fundador del partido y diputado socialista (enemigo íntimo del Partido Comunista al que Saramago se afilió en 1986), ex candidato independiente a la presidencia de la República, Manuel Alegre, le recordó a Saramago que "tiene la responsabilidad de haber ganado el Nobel de Literatura con la lengua portuguesa". Otro que tilda al señor Saramago de ser mal portugués sin tratar la idea, por utópica que sea.
Vasco Graça Moura, escritor, fue algo más condescendiente. "Saramago concibe la realidad como si fuese algo gestionable con una ingeniería de racionalidad", dijo el autor, que encontró un aspecto positivo en las palabras de su colega: "creo que es saludablemente polémico poner las cosas en este plano, porque no perdemos nada en hacer una reflexión sobre eso". Viva el señor Graça Moura, que al menos reconoce que alguien ha hecho un planteamiento político.
Me viene a la mente una viñeta de Mafalda. El padre ve pasar a su hija y se pregunta si no le convendría tener amiguitos. De repente, ve a Manolito pasar a todo correr por el pasillo seguido de una letal silla volante. El padre entonces se pregunta “claro, habrá que ver si a los amiguitos les convendría tener a Mafalda”. No diré quien es quien, dejaré que el lector decida quien es Mafalda, y quien los amiguitos…
Por mi parte, mi voto se ajusta al consejo que Carlos I dio a su hijo Felipe II: "Si quieres que tu imperio surque los mares y sea eterno, que sea Lisboa tu capital. Si no, que lo sea Madrid". Y todos sabemos lo que pasó.
Creo que en este caso, si la breva cayese, podríamos emular a Pedro el Grande, y hacer de Lisboa, San Petersburgo, y de Madrid, Moscú.
viernes, 13 de julio de 2007
¿120 días para salir de Irak?

AOG, Madrid
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó hoy, por tercera vez (la primera intentona no logró pasar el tamiz del Senado y la otra fue vetada por el presidente Bush a comienzos de este año), un proyecto presentado por detractores demócratas a la guerra en Irak, que propone la retirada militar de ese país para dentro de los próximos 120 días.
A pesar de las amenazas del presidente George W. Bush de vetar cualquier proyecto que fije plazos a la permanencia militar de EE.UU en Irak, la iniciativa fue aprobada por 223 votos a favor y 201 en contra. La tercera fue la vencida…más o menos.
En virtud del proyecto, tras completarse la retirada el 1 de abril de 2008, en Irak sólo permanecerían un número reducido de tropas para realizar operaciones contra el terrorismo y proteger a los diplomáticos estadounidenses.
La aprobación del proyecto demócrata ocurrió poco después de que la Casa Blanca admitiese que algunos de los objetivos políticos y militares fijados desde que comenzó la ocupación del país en 2003 no se han concretado como estaba previsto. Sin embargo, a pesar de la admisión, el presidente sigue en sus trece.
3.611 soldados muertos
Desde ese año han perecido 3.611 soldados estadounidenses, según las últimas cifras proporcionadas por el Departamento de Defensa. "La situación en Irak sigue siendo compleja y extremadamente desafiante", según un informe [en inglés] de la situación en el país árabe, el que también añade que la situación económica no ha mejorado y que las autoridades iraquíes no han aplicado medidas para lograr la reconciliación política.
Por su parte, Bush ha dicho que ese informe es provisional y que habrá que esperar al que emita en septiembre el general David Petraeus, comandante de las fuerzas de EEUU en Irak. ¿Será que cree que dirá algo distinto? No sé cuantos más informes el señor Bush cree que necesita para ver lo que es obvio: que su política en Irak ha fallado.
Desde la inópia...En una conferencia de prensa tras difundirse el informe, Bush afirmó que "creo que podemos tener éxito en Irak y sé que debemos tenerlo". Bush rechazó una vez más las críticas a su política en Irak aunque admitió que "la retirada de las tropas de Irak es un objetivo que comparten todos los estadounidenses", incluido él mismo, sin embargo "hacerlo ahora sería un "desastre". Por tanto, los soldados de EE UU saldrán del país "cuando lo digan los generales, no las encuestas". Es decir, cuando él quiera y ni un minuto antes.
Además del proyecto aprobado por la cámara hoy, el Senado probablemente someta a votación una propuesta similar de los demócratas para una retirada de Irak. A este último proyecto se han sumado algunos senadores republicanos que han dicho que no están contentos con la estrategia aplicada por Bush al conflicto.
Incredulidad
jueves, 12 de julio de 2007
Moscú y londres: al borde de la ruptura diplomática

Una vez más, el siglo XXI, recien estrenado, se cree ser el XIX.
Tras la negativa del Kremlin de extraditar al señor Andrei Lugovoi a Reino Unido, el gabinete del primer ministro Brown está estudiando qué contramedidas tomar ante la respuesta negativa entregada ayer a Downing Street por el embajador ruso a la corte de Santiago. La constitución rusa no permite que sus ciudadanos sean extraditados a terceros países para ser juzgados, dixit.
El gobierno de su graciosa majestad británica quiere, de manera inequívoca, demostrar a Moscú su enfado ante la decisión del Kremlin y la seriedad con la cual se toma el “terrible” asesinato del señor Litvinenko, otrora súbdito de la corona británica que fue muy crítico con el presidente ruso, el señor Putin. Las opciones que Downing Street baraja incluyen la "posible" expulsión de diplomáticos rusos de la embajada en Londres, y el retiro de los acuerdos de cooperación entre ambos países en áreas tales como la educación, el comercio, los asuntos sociales y el contraterrorismo.
Mikhail Kamynin, portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores ruso, y antiguo embajador de Rusia en Madrid, advirtió ayer que Londres estaba en peligro de comprometer su relación con Moscú. “No entiendo la posición del gobierno británico. Está dispuesto a sacrificar nuestras relaciones comerciales y educativas por un hombre”, dijo, añadiendo que “Nuestra posición está claramente dentro de la constitución y la legislación rusa”.
El nuevo ministro de Exteriores británico, David Miliband, hijo de inmigrantes judíos polacos, ha dicho que no se anunciará ninguna decisión antes de la semana entrante, cuando la Foreign Office presentará un informe al Parlamento en el cual se explicarán las medidas punitivas que Reino Unido tomará contra Rusia.
Al igual que en el XIX, el ministerio de Exteriores británico espera la peor de las reacciones por parte de Moscú, incluyendo expulsiones recíprocas de diplomáticos británicos de Rusia.
INTIMIDACIONES
El presidente Putin ya ha calificado de “estupidez” la solicitud de extradición del señor Lugovoi, mientras que, según el gobierno británico, el Kremlin ha mantenido una fuerte campaña de acoso e intimidación del embajador británico en Moscú, Sir Anthony Russell Brenton, a través de los jóvenes activistas del grupo juvenil pro ruso Nashi.
Estos manifestantes nacionalistas ya han cercado con piquetes la embajada británica, además de lanzarse al coche del embajador y de insultarlo durante sus discursos en la capital rusa. Tanto es así que inclusive el British Council ha sido redado por oficiales de Hacienda portando pasamontañas y que el mes pasado fue expulsado de su sede en la ciudad de Ekaterimburgo. A la vez, tanto BP como Shell han sido forzadas a ceder sus activos en varios campos de gas a la firma estatal Gazprom.
Según reporta la prensa británica, desde que la justicia británica acusó al señor Lugovoi de asesinato, los medios rusos han culpado de la muerte de éste al antiguo oligarca ruso Boris Berezovsky y al MI6, el servicio de inteligencia británico. Durante una conferencia de prensa un poco surrealista, el señor Lugovoi culpó a Tony Blair, a Berezovsky y a la mafia georgiana del asesinato en cuestión.
A puertas cerradas, se rumorea que Downing Street opina que el Kremlin podría haber extraditado a Lugovoi si hubiese querido. De ahí su posición de incredulidad. Londres esperaba que Moscú diera una señal de arrepentimiento, cómo mínimo, ante el asesinato del señor Litvinenko, y de que se aseguraría de que algo así no volvería a pasar. Pero Moscú no ha dispensado tal señal.
Por su parte, Reino Unido no considera “aceptable” que se juzgue al señor Lugovoi en Rusia dado que sus juzgados son muy susceptibles a ser presionados políticamente.
El pasado martes, el nuevo primer ministro británico expresó su frustración con Rusia. Un portavoz de Downing Street declaró que “La denegación de extradición nos ha desilusionado profundamente. Nos pesa mucho que Rusia no haya demostrado la cooperación necesaria”.
Y uno se pregunta, ¿quienes son los buenos, y quienes los malos? En estos temas no hay buenos ni malos. Sólo hay motivos. Y al señor Putin, motivos no le faltan.
Al igual que Rusia, en su día Reino Unido negó una extradición. El hecho de que Londres se haya negado a extraditar al señor Berezovsky a Moscú, donde ha sido acusado de blanqueo de capitales y de tramar un golpe de estado (algo que él mismo ha admitido en la prensa británica) ha enfurecido personalmente al señor Putin.