domingo, 8 de octubre de 2006

Una periodista muerta más



Hoy en primera plana salía la triste noticia del asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya en Moscú. Una mujer que investigó el tipo de historias que los gobiernos tratan de callar y que en su propio país no encontraba descanso. Según reza la noticia, había dejado las compras en el coche y se metió en el edificio donde vivía pues parece ser iba a volver enseguida. Su asesino la estaba esperando en el descansillo de su edificio donde le disparó y acabó de rematar en el ascensor.

Los datos que El País da sobre su muerte son escalofriantes. Yo había leído algunos de sus artículos en Londres no hace mucho tiempo y recuerdo que pensé en aquel entonces que si ella podía escribir lo que escribía, entonces las cosas en Rusia no podrían estar tan mal. Me equivoqué. Creo que están peor.

Además de amenazar a sus vecinos continuamente, Rusia ahora da señales ( sí es que alguna vez dejó de ser el caso) de tener a su población amenazada también. Lo que es peor, Rusia es un país lo suficientemente poderoso para actuar impunemente.

Recuerdo que hace 16 años, cuando la URSS dejó de existir y el país se fraccionó en una constelación de pequeños y no tan pequeños estados independientes, la prensa occidental se dejó de preocupar de el país más grande del mundo. En EEUU y el Reino Unido, la prensa hablaba de un enemigo vencido (la URSS), de un país (Rusia) débil que de alguna manera sería una marioneta de occidente - y Yeltsin dio señales de serlo en su momento- y de alguna manera, Rusia, como potencia mundial, quedó descartada para el olvido.

Ahora, 16 años más tarde, aquel país que quedo (de alguna manera) olvidado se fue reforzando poco a poco y mucho del obscurantismo que el estado soviético fomentó en su momento parece ser que ha vuelto a la carga. Rusia trata de hacerse un sitio en el mundo de la peor manera posible, haciendo amigos donde no debería y eliminando a los nuevos Kulaks del siglo XXI. Ayer fue una periodista que dio su vida para informar al mundo de las barbaridades que el gobierno de Rusia está llevando a cabo. ¿Para qué? ¿Por qué hace eso un periodista? ¿Por qué daría su vida? Una frase muy poética. Anna Politkovskaya no dio su vida por el periodismo. Supongo que su vida era el periodismo, y ayer un asesino se la robo. Que pobre habrá amanecido hoy Rusia....

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