jueves, 3 de septiembre de 2009

Vuelven los veraneantes

AOG, Madrid


Estos primeros días de verano, las ciudades españolas se recrean en celebrar el regreso de su población a casa tras pasar una temporada en otros lares y con otras preocupaciones.

Morenos, saludables, y, por qué no, con mejor aspecto, los ciudadanos vuelven (o volvemos) a casa después de pasar unos días de asueto en algún lugar alejado de la urbe en la que vivimos.

Atrás quedaron líos, problemas laborales, vecinos ruidosos, facturas, dolores, preocupaciones, estrés.

En fin, nuestro día a día se da un descanso y adquirimos durante una pequeña época un día a día distinto, más relajado. Ajeno completamente a aquello a lo que estamos acostumbrados.

Aquí en Madrid, la gente está de buen humor estos primeros días del mes.

El volumen-ambiente en los cafés está más bajo. Más relajado. Menos estridente.

¿Será el efecto de la sobredosis de descanso estival?

Por la calle, veo gente que pasea sus perros con mejor cara que antes. Más tranquila, más serenos todos.

¿Hasta cuando dura este efecto post vacacional?

No estaría de más que el Gobierno dictase que las vacaciones de verano se pudieran reproducir dos veces al año.

No creo que una vez al años sea lo suficiente para lidiar, como lidiamos, con la vida moderna de nuestros días. Sobre todo cuando lo que nos espera se conoce como la cuesta de septiembre.

Esa época durante la cual el verano, las playas, el sol, aquel bienestar que se nos inmiscuyó en el cuerpo casi sin darnos cuenta, nos va dejando poco a poco.

Discursos de cultura moderna en septiembre

Por mi parte, gracias a una amiga, tengo lectura para despedir lo que queda de la temporada y empezar septiembre con buen pie. Me han prestado "El Rey de La Habana", de Pedro Juan Gutiérrez.

Curiosamente, un amigo de Londres me recomendó hace unos meses otro libro por el mismo autor: Trilogía Sucia de La Habana.

Lo compré en su momento, pero estoy por descubrirlo. Es curioso como las referencias culturales se repiten desde distintas bocas. Siempre me ha parecido algo bueno, cómo dispuesto a darte confianza en la reseña en particular.

Por otra parte, he dado, no me pregunten cómo, con una página web bastante fuera de lo común: Shirtless Superheroes. Se trata de una web donde los fans suben imágenes de superhéroes de cómic descamisados.

Así, como suena, a lo Perón.

PS: La imagen de la derecha pertenece a la artista Judit García Talavera y fue hecha para la web de trendycrew, una de los blogs de moda que sigo asiduamente.

viernes, 28 de agosto de 2009

Agosto se empeña en proseguir

AOG, Madrid

El verano continúa. No hay descanso. Hoy hizo más calor que ayer. Estoy frito totalmente.

Y además tengo un dolor en la espalda de esos. Sí, de los que te acuerdas años después y te preguntas el qué hiciste para no perder la razón y seguir viviendo.

No sé si voy a sobrevivir lo que queda del mes.

Septiembre asoma en el horizonte y no estoy preparado para este mes. Aún pienso en términos veraniegos. La semana que viene tendrán lugar dos exámenes a los que no me presentaré. Vaticino que repetiré materia este nuevo año escolar.

La verdad es que me parece una barbaridad aprender más de 5.000 años de historia en un año. Roma y Grecia deberían ser un año por sí solas, sin embargo, la UNED tiene por meta que aprendas desde los comienzos de la humanidad allá por el 7.000 a.C. hasta la caída del imperio romano de occidente (el de Oriente duró unos siglillos más). Y eso que Augusto, Alejandro Magno y Marco Aurelio son lo más de lo más. Pero no.

¡Por no hablar de Egipto, que son unos 3.000 años más o menos ellos solitos! (No querían saber nada del resto del planeta, parece ser). Me quejo gratis porque encima, me ha encantado el aprender una época de la historia que desconocía y que me ha encantado, a pesar de mis derrotas en los exámenes. Lo de siempre, falta de tiempo.

Además de esta derrota académico-pírrica (primera en mi vida) me viene un cumpleaños más a finales de mes. La depresión digamos que está instalada en casa desde hace un par de semanas y no me ha dicho para cuando tiene el billete de vuelta.

Aún no está claro del todo si me mandarán o no a Pittsburg a cubrir la cumbre del G20, pero por si acaso ya compré los billetes para Londres. No veo claro el viaje a EEUU.

Por si fuera poco, aún estoy con resaca vacacional brasileña y cuando veo todos los libros que aún no he empezado a leer, me entra esa amarga depresión literaria que se mezcla siempre con esa petarda ansiedad episto-novelística que me impide coger los libros que quiero leer pero que nunca puedo comenzar.

En fin, agosto termina con agonías físicas y septiembre empieza precoz y con agonías histórico-personales.

Y encima, ayer falleció Kennedy.

PS: Nota Light de la semana. Ayer me dejaron en el buzón de casa un menú chino de esos que polucionan los buzones de Madrid. Anunciaba en letras rojas su nuevo menú “Anti Grisis”. Me encanta.

martes, 25 de agosto de 2009

Hugo Chávez: burguesía y golf

AOG, Madrid

Hace unos días, el presidente bolivariano de la república bolivariana de Venezuela, alias Hugo Rafael Chávez Frías, declaró la guerra al Golf. No el coche, de momento nada tiene este señor contra la Volkswagen. El deporte.

"¿Alguien puede decirme que ese es un deporte popular? No lo es. Sólo los pequeño burgueses pueden jugarlo”, dijo Chávez en su alocución de radio y TV ¡Aló Presidente!.

O quizá lo hizo a la burguesía.

También se baraja ls posibilidad que lo haya hecho a ambas las dos.

El Departamento de Estado de EEUU, sin embargo, discrepó casi de manera inmediata con las declaraciones del señor Chávez cuando recordó en en ese país, unos 50 millones de personas practican ese deporte.

¿EEUU tendrá 50 millones de pequeño-burqueses entre sus habitantes? Yo diría que tiene más, pero eso es tema para otro día.

No contento con declarar que soplan aires de guerra en Sudamérica, a raíz de la conexión Colombia-EEUU que los venezo-bolivarianos tienen a la puerta de casa, el mandatario decide olvidar momentáneamente sus, ya publicadas por supuesto, hazañas en el campo de Golf, bastón en mano, al igual que las de sus héroes personales: Che Guevara y Castro, que, a pesar de ser antiburguesía in extremis, más de una vez se recrearon en el deporte escocés por excelencia.

Y para más inri, según el NYT, Cuba y su revolución están ahora mismo llevando a cabo la construcción de varios campos de Golf.

Qué curioso.

¿Y la razón?

Expropiaciones al canto.

¿Y que mejor manera de justificar algo injustificable que atacando a la burguesía, o al grupo social de turno?

También Stalin se metía con los Kulaks para justificar la barbaridad du jour de su época.

El Parlamento bolivario-venezolano aprobó la madrugada del pasado viernes la nueva Ley de Tierras Urbanas, la cual da al Gobierno la potestad de declarar como "de utilidad pública" cualquier terreno o edificación urbana sin uso para luego proceder a su expropiación.

La bolivariana ley señala específicamente que cualquier terreno en desuso, edificación abandonada, defectuosa, con más de 60 años de construida "y cualquier otra que así determine el Ejecutivo Nacional" puede ser declarada "apta para el desarrollo de programas sociales de vivienda".

¿Sus más próximas víctimas?

La posible expropiación del campo de golf del Caraballeda Golf & Yacht Club, en el costero estado de Vargas y el campo de golf de Maracay, a 80 kilómetros al oeste de Caracas.

Según los planes oficiales, el primero sería convertido en un parque y el segundo en posibles viviendas.

La república bolivariana es, además de poco poblada, inmensa. Terreno no le falta para construir viviendas, parques, ni hospitales o escuelas.

Respuestas no sorprendentes

Para el directivo del club de golf de Caraballeda, Jesús Mejías, el tema dista mucho de ser una frivolidad burguesa, declarando que el Estado "piensa que estos campos los mantienen 5 ó 7 obreros para 200 ricachones de Caracas y eso no es así. Si el campo se expropia, el club se elimina. Sería mortal para Caraballeda, porque se eliminarían 350 empleos directos e inversiones anuales de 8 millones de bolívares (3,7 millones de dólares)", dijo.

Por otra parte, según reza la prensa, el presidente de la venezolana Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos (Apiur), Roberto Orta Poleo, rechazó la forma "inconsulta y expedita" como se aprobó la ley.

Para él, una de las fallas estructurales del documento es la "indefensión" en la que quedan los propietarios, pues el proceso para expropiar no sería a través de un juicio firme, sino de un proceso de 30 días y sin claridad sobre la indemnización.

Es curioso la continua nomenclatura bolivariana de la república y sus enseres.

Hasta donde sabemos, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco, además de militar y político, era burgés y terrateniente, por no decir miembro de la aristocracia caraqueña de la época.

Es como si Lenin hubiese escogido a los Galitzin como modelos.

viernes, 7 de agosto de 2009

...¡Y las noticias gratis!

AOG, Madrid

Este jueves,
Rupert Murdoch, el magnate australiano y propietario del mayor grupo de medios de comunicación del mundo, News Corporation, anunció que su empresa cobraría por utilizar el contenido online de sus periódicos.

Todos los periódicos importantes llevaban la noticia como señal de algo que se avecina. Todos dirían que se acabó el chollo. Ahora, hay que pagar.

Por otra parte, también ayer, la red social Twitter sufrió un ataque, que hoy supimos que provino de Rusia y se dirigió a Georgia. Parece ser que el Kremlin quería perjudicar a un usuario de aquel país. Consecuentemente, como aquel que utiliza un cañón para matar moscas, la red se vino abajo.

Lo que une ambas noticias es el interés.

Internet, por sí solo, es un medio más que aburrido, y cada año que pasa, más. Personalmente, más allá de sus incuestinables cualidades como centro enciclopédico global, y diversos servicios de mensajería (¿quien no tiene hoy día un correo electrónico?) y de búsqueda y captura de ofertas y gangas (eBay, atrápalo, y demás servicios de compra de entradas, vacaciones etc.) internet no es exactamente la alegría de la huerta.

Hace un par de años, la revista Time dedicó su personaje del año a los usuarios de la red. Internet 2.0. Es decir, los que proveían el contenido en las diferentes redes, empezando por You Tube.

Desde entonces, es cierto, la red ha permitido que algunos individuos alcancen el semi-estrellato y vislembren la fama. Sobre todo en EEUU (un buen ejemplo sería el bloguero Perez Hilton).

Pero tambien es igual de cierto que internet, en su modulo más democratizante, da voz a personas e ideas que, en la inmensa mayoría de los casos, mejor sería no saber nada. No hay control de calidad.

Cada quien con su propio teclado, y alguna que otra noción de informática, puede emitir lo que le plazca, utilizando únicamente su criterio por bandera.

He aquí parte del problema.

Me explico.

Para gustos colores, dicen en España, y no se equivocan. Igual pasa con cosas como el humor.

Siempre me ha asombrado como en España (y otros países), se alaba el humor británico. La acidez, la ironía, las situaciones. En su mejor vertiente, el humor británico es bastante inteligente. Para mi gusto, le mejor humor, da igual la etiqueta o banderita adjunta, es el humor cerebral. Ácido, satírico, irónico.

Sin embargo, España es un país que, a pesar de ser caldo de cultivo para este tipo de humor, no se excede mucho en el sector. La televisión nos ofrece serie tras serie donde lo que cunde son los golpes, las situaciones entre Manolo y Pepa (o Paco y María), donde, la mejor manera de hacer reir es montarse algún malentendido y salpicar la escena con golpes, caídas, tropezones, resbalones.

Lo que en inglés se conoce como "Slapstick". Humor básico. Gilas tenemos pocos, y hoy por hoy, más allá de Muchachada Nui, (que sabe Dios como se las arreglaron para mezclar el humor negro con lo castizo pero menos mal que lo lograron), poco.

Igual en internet.

Mucho del contenido que flota por el cyberespacio, es basura. Temas básicos. Es decir, aburrimiento a más no poder.

Desde que empecé a utilizar internet (allá por 1995), hasta ahora, lo que siempre me ha parecido la mejor excusa para justificar pagar por el ADSL, ha sido la manera en que el medio te conecta al mundo.

Es cierto. Lo hace. Te lleva adónde quieras ir en un par de segundos. Para mi, los puertos donde recabo suelen ser mayoritariamente sitios de noticias, en cualquiera de sus vertienentes. No hay más que mirar a la columna de la derecha para ver el tipo de cosas que me interesan.

Ninguna de ellas es de pago.

Y he aquí el quid de la cuestión. ¿Y si fuesen de pago? Desgraciadamente, creo que si todos los sitios que visito se hacen de pago, dejaría de utilizarlos. Francamente no puedo darme el lujo de pagar por contenido (muchas veces repetido, por cierto) en ningún sitio.

Recuerdo haber leído hace años la historia de la radio desde sus comienzos. Parece ser que al principio, cualquiera podía emitir radio desde su casa. Los Gobiernos de turno pronto acapararon los derechos de esta acción y hoy día, emitir sin permiso es un delito.

También pensaron en que la radio fuese de pago. No se implantó, y la radio fue durante la mayor parte del siglo XX una de las fuentes más fiables de acontecimientos, cultura, música, etc. Y todo gratis.

La televisión, mayormente, es gratis también. Es decir, existen los canales de pago, pero de momento, menos en algunos países (como Reino Unido), la televisión es gratuita.

Sin embargo, creo que dada nuestra dependencia en ella, si mañana toda la televisión del planeta fuese de pago, pagaríamos. Llevamos mucho tiempo a su lado como para no echarla en falta.

¿Pero internet? Mientras que haya sitios gratuitos, lo de pagar por cosas no creo que funcione. Al menos no en lo que a periodismo se refiere.

Cuando el New York Times era de pago, lo visitaba poco. Ya no lo es, y lo visito a diario. Y Le Monde, y El País (que también tuvo su etapa de pago), y The Guardian, y muchos más.

No creo que la solución a los problemas de Murdoch es hacernos pagar. Creo que pocos lo haríamos.

Por no hablar de las redes sociales. ¡Esas aún menos!

El bichito

AOG, Madrid

En el metro a casa sentí un ligero cosquilleo en la mano derecha. Me miré la muñeca y al principio no veía nada.

Tras girar un poco el antebrazo, de repente, vi un minúsculo insecto verde escalándome el vello. Más pequeño que un suspiro.

A los pocos segundos movió sus alitas transparentes y voló hacia la puerta.

Entre que viajaba de mi cuerpo a la puerta del vagón, el metro entró en la próxima estación.

Era tan minúsculo que no alcancé a ver si salió o no de aquella jaula subterránea.

Me pregunté enseguida el cómo un insecto, claramente habitante de las superficies verdes y vegetales, había acabado entre las venas de Madrid.

¿Lo habrá empujado el viento? Es más que seguro. Alguna brisa engañosa lo habrá engatuzado en el medio del campo y lo arrastró hacia un mundo que no es el suyo.

¿Volverá a la superficie?

De hecho, dada la corta vida de estos bichitos, ¿vivirá para ver de nuevo el sol?

Mientras me preguntaba esto el vagón partió y, unos minutos más tarde, me depositó en mi parada.

A diferencia del bichito volante, yo vuelvo a la superficie. O al menos, al medio ambiente en el que me desenvuelvo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Las "casa-ciones" de Agosto

AOG, Madrid

Desde hace meses sé que dentro de poco estaría de vacaciones. Supe las fechas y viví sin poner la más mínima atención. Como un ingenuo.

Ahora, se me viene encima este periodo de asueto y no tengo a donde ir.

¿Crisis? Será en cualquier sector menos en el turístico.
Todo está caro, carísimo.

Hay que decir que parte de mi apatía es culpa de que, cuando uno está emparejado, viaja por dos.

Y aunque dos cabezas piensen mejor que una, dos cabezas también tienen que ponerse de acuerdo respecto a los destinos vacacionales. Y esto no ha ocurrido.

Tampoco ayudan los avatares de la vida diaria de cada quien en este reto estival. Las ideas y destinos surgen a la vez que surgen otras preocupaciones e historias mundanas, importantes, relevantes, cruciales, etc. El caso es que hemos sido incapaces de portarnos como un par de profesionales del asunto. Y ahora, claro, hay que pagar las consecuencias.

Al principio pensamos en Roma. Sin embargo, las multitudes veraniegas ante los monumentos milenarios nos dan cosa a ambos.

¿Consecuencia? Descartada la città eterna.


¿Entonces? Pues mira...

¿Asia? Muy lejos

¿Argentina? Gripe porcina de la muerte

¿EEUU? No queremos repetir

¿Irán? No apoyamos regímenes que no respetan los derechos humanos.

¿India? No a la pobreza inmunda versión boom cinemático vacacional

¿Mallorca? Quizá

¿Turquía? Mucho calor

¿Rusia? Mucho frío

¿Estocolmo? Es un colmo lo caro que es

¿Portugal? Aburrimiento 2009

¿Galicia? Llueve

¿Las Palmas de Gran Canaria? En llamas

¿Las demás islas? Turisteo familiar españólico cutrecillo

¿Madeira? No a las islas enanas

¿Malta? Idem

¿Yucatán? Turisteo familiar versión caribe. No a los niños en agosto

¿Brasil? Gripe de la muerte+precio+distancia+pereza

¿Australia? No nos da tiempo a ir y venir

¿Francia? Pfft...

¿Africa? Ya fuimos a Sudáfrica. Es suficiente

¿Seguro? Sí

¿Dubai? ¿Estás de broma?

¿Cartagena de Indias? No está dentro del mapa turístico, con lo que es muy caro ir

¿Quito? Pongo

¿Costa Rica? Zzzzzzz…..

¿México DF? Peligroso

¿Los Cayos? No merecen la pena

¿Cuba? No hay ofertas

¿República Dominicana? Prefiero Cuba

¿Puerto Rico? Puerto Caro

¿Gambia? Malaria, lluvias, humedad. No

¿Un cruzero? Me muero

Al final acabaremos en casa. Lo veo venir.


Casa-ciones de agosto. ¡Vivan!

viernes, 31 de julio de 2009

De culete....

AOG, Madrid

Este viernes al volver a casa del trabajo, decidí pasarme por uno de los muchos establecimientos regentados por ciudadanos chinos de mi barrio. De todos, es de los más grandes, que no es decir mucho, y, por desgracia, la señora que lo lleva me cae bastante mal.

Sobre todo desde el día que decidió que unos Cds en blanco, casualmente, valían más de lo que ponía el precio y subieron de precio en el momento justo en que fui a comprarlos.

Que conste que antes de aquel día, le había comprado unas tres veces el mismo pack de Cds en blanco al precio original.

Me imagino que la señora, o su marido, se dieron cuenta de que este artículo era de los pocos en su tienda que no costaba al menos un 55% más que en las demás tiendas del mundo con las que compiten, y decidió, en el acto, subirle el precio.

En mi contra, y a su favor. Algo que no harían jamás en el Corte Inglés.

Pero, de mometo al menos, los establecimientos chinos no son el Corte Inglés. No lo descarto en un futuro. Harrod's pertenece a un ciudano egipcio.

Nunca entenderé por qué en los comercios chinos todo es más caro, y lo imposible que se nos hace no comprar ahí. El caso es que desde aquel día, compro poco en ese local. Tampoco ayuda que la señora no sabe hacerse la simpática, y que cuando se hace la simpática, lo echa a perder. Prefiero a su marido taciturno. Me parece más verídico que sus falsos saludos.

El día que un tendero español les haga la competencia en serio, arrasa, me han dicho más de una vez algunas amistades.

Puede ser que sí, aunque no es que los colmados hispánicos sean mucho más baratos.

Lo que es cierto es que mientras don José cierra de 2 a 5, don Chin-Hua se queda abierto, como el Vips. Y nadie le hecha en cara al Vips lo caro que es.

Y eso cuesta. Vale. Lo entiendo.

Acepto rollito de primavera como animal de compañía.

Pero no tan caro.

En fin, estaba en la tienda y mientras que pagaba, por la cena de aquella noche, unos chicos de menos de 25 años estaban relatando entre sí sus hazañas y suertes con el sexo opuesto.

Uno de ellos, que seguramente no era gay sino que sería heterosexual -pero no heterosalido de la muerte como sus amigos-, contaba que había quedado con fulanita y tal hacía un par de días. Y nada había pasado.

Desde mi perspectiva pensé, "el típico niño bueno que no se come una rosca, alias, pagafantas".

Sus amigos, menos iluminados, se encaminaron sin dudarlo un segundo, en el sendero del insulto.

De entre todos los que tuve que oir, además de gilipollas, mamonazo (lo que hace la envidia) etc., el que más me molestó fue este:

"¡Tú eres maricón del culete!" que fue espetado por un colega hacia su amigo, que, por cierto, además de hacer de pagafantas con las chicas, también lo hacía con los amiguetes, versión pagabirras.

Él era el que les pagaba el alcohol que sería consumido en una plaza cercana minutos más tarde.

Maricón de culete.

Hay que decir que no conocía esta especialidad. Quizá lo de "culete" era para quitarle hierro al insulto, al fin y al cabo el del culete estaba comprando el próximo cubata que rozarán los labios del colega in extremis. Sin embargo, me quedé perplejo ante lo insulso del insulto.

"De culete".

Es bastante triste ver que las nuevas generaciones llevan el mismo derrotero machista de sus antecesores.

Espero que el chico en cuestión se busque mejores amigos con el tiempo. Y que el del "culete" se eduque un poco en civismo, no vaya a ser que la vida le regale en el futuro un retoño "maricón de culete".

martes, 28 de julio de 2009

Los Taxistas

AOG, Madrid

Hoy ha salido una noticia referente a la última campaña de Yoigo y los taxistas que se sienten aludidos en ella.

No soy anti-taxista, pero no me gusta que algunos colectivos se rasguen las vestiduras gratuitamente. Mis comentarios en rojo.


Yoigo retira la campaña publicitaria que acusaba a los taxistas de timar a los turistas

Yoigo ha retirado la campaña publicitaria que acusaba a los taxistas de timar a los turistas tras las reiteradas quejas de los representantes del gremio, que han amenazado a la operadora con emprender las acciones judiciales pertinentes en caso de que la compañía no llevara a cabo estas medidas.

En concreto, la campaña que publicó el pasado 24 y el 27 de julio sendos anuncios en prensa en lo que se podía leer: "Que al llegar te time el taxista es una mala bienvenida. Que los operadores te cobren cuota de alta también lo es".


La compañía indicó que ante las quejas recibidas desde algún colectivo de taxistas que se ha sentido ofendido por el citado anuncio, y con el fin de "deshacer cualquier malentendido", presenta sus más "sinceras disculpas" y confirma que ha ordenado la "inmediata retirada" del anuncio y la cancelación de las restantes apariciones que estaban previstas.

Para el vicepresidente de la Federación Andaluza del Taxi y responsable de la Sectorial del Taxi de la Federación de Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Miguel Ruano, afirmar a página entera en los diarios que los turistas, al llegar a España, como bienvenida son timados por los taxistas, supone una "grave irresponsabilidad" de cara al turismo y "un insulto" a los taxistas, un colectivo que en estos momentos está sufriendo "los embates" de la crisis con una bajada en su actividad que supera el 40%, con respecto a hace un año.

O sea que el denunciar a los taxistas que timan es una grave irresponsabilidad, ¿pero tomar medidas para que dejen de hacerlo, no lo es?

Siento mucho que se sientan insultados, pero es cierto que muchos taxistas, no , quizá, la mayoría -aunque puedo declarar que la mayoría de los que me han tocado a mi-, en cuanto detectan que el pasajero es extranjero, que su acento tiene un toque de fuera, que la persona no es local, como el señor taxista (o la señora taxista), tienden a timar.

Los recorridos se alargan. El taxi se vuelve una especie de bus turístico con 4 puertas. El conductor, de repente, no conoce bien las calles, o se pierde, o se salta la calle y, quien lo diría, se olvida también de parar el taxímetro mientras que va por donde tenía que haber ido en un principio.
Todo esto, y más, me ha pasado a mí.

Respecto a los embates de la crisis, lo siento, pero me parece una broma. No dudo que haya bajado el número de pasajeros.

Sin embargo, han subido el precio de la bajada de bandera. ¿Por qué? ¿or la crisis? Curiosamente, a pocos españoles nos han subido el sueldo para poder paliar la crisis. ¿Por qué a ellos sí?
¿No sería más lógico que el precio bajara para incrementar el número de pasajeros como ocurre en el resto de las industrias del planeta?


Además, Ruano indicó que "es una mala práctica" que una operadora intente ganar clientes a costa de "insultar a todo un colectivo" utilizando "viejos y falsos tópicos" que son además injustos con los taxistas.

Puede que sean viejos, pero no son falsos. Es curioso que este colectivo actúe como si esto no ocurriese.

Como si, por ejemplo, esperasen que nos creamos que un pasajero japonés obtendrá en la mayoría de los casos un trato igualitario a un pasajero español. No es el caso. Tienen una probabilidad mucho más alta de ser engañados.

No hay más que ir a Barajas o al Prat para ver las rifas por el pasajero con más pinta de extranjero.

He visto hasta peleas verbales entre estos taxistas tan "insultados". ¿Y esto por qué será? Siempre me ha parecido vergonzoso.

No me extraña que en el extranjero este país tenga tan mala fama. En Japón las guías aseguran que España es un país peligroso y que vengan con cuidado. Un país donde los taxistas mismos timan a la gente, personalmente, es un país de poco fíar.

Repito, no es cierto que el 100% de todos los taxistas timen a al gente, pero es igual de falso pensar que el 100% no lo hace. Pero nadie hace nada al respecto, y el gremio se enzarza ante cualquier crítica.

Me parece mal.


En respuesta a esta acusación, la operadora explicó que "lejos de querer hacer una crítica" al sector del taxi, Yoigo pretendía hacer una "alusión indirecta", en "clave de humor", a una experiencia que mucha gente ha vivido alguna vez al irse de viaje a un destino nuevo y desconocido.

"En ningún momento se pretendió hacer una referencia al taxista español. Únicamente quisimos hacernos eco de opiniones o creencias de la gente de la calle, algo habitual en nuestro estilo de publicidad, sin que en ningún caso hayamos pretendido emitir ningún tipo de opinión sobre el colectivo taxista u ofender a nadie", añadió la compañía.

¿La verdad ofende? ¿Ofende a los taxistas el saber que todo el mundo pensamos que muchos de ellos se aprovechan de los pasajeros? Me parece vergonzoso.

Creo que Yoigo y la agencia de publicidad no se equivocaron en absoluto en sacar a la luz las prácticas de algunos señores taxistas.


Siento mucho de que estén en crisis. Pero en crisis estamos todos, con la gran diferencia de que a los demás no nos han subido el sueldo, ni tenemos turistas extranjeros para aprovecharnos de ellos y que nos hagan el agosto todo el año, como suelen hacer algunos señores taxistas.

Por mucho que se ofendan.
Más nos ofenden a los demás sus mañas.

viernes, 17 de julio de 2009

México y yo

AOG, Madrid

Me pregunto qué es aquello que nos define como individuos. ¿Es un sitio? ¿Una canción? ¿Una memoria? ¿Una vida? ¿Otra vida? ¿Nuestro género? ¿La edad nos define?

Supongo que la edad nos define continuamente. Yo soy yo hoy, pero ayer era yo pero de otra manera. Sigo siendo el mismo, pero era distinto. Algo aprendí en el camino. O al menos eso me digo. Puede ser mentira.

Mucha gente me dice que de la vida se aprende, y que mejor tener desgracias para aprender de ellas. Yo, ayer y hoy (quizá no sea así mañana) siempre he pensado que las desgracias, cuantas menos padezcamos, mejor.

¿Qué se aprende de las penas? ¿A ser fuerte? ¿Y los que no somos fuertes? ¿O los que ya lo éramos? ¿O los que no podemos ser fuertes, a nosotros que nos enseñan las penas? A sufrir.

Y mucha gente dice que del dolor se aprende. Supongo que sí. Aunque creo que del dolor sólo he aprendido a conocerlo, pero no me ha dado ningún beneficio de momento.

¿Se puede aprender de la alegría? Quizá sí. Se puede aprender que existe, y que mejor ser feliz que triste. Aunque he conocido en mi vida mucha gente que prefiere ser triste que feliz. Quizá porque no pueden serlo. O no saben como ser feliz. O quizá se olvidaron que se puede ser feliz y que la dicha existe.

Bueno, si no la dicha (palabra magnánima y extraña que acapara un sinfín de imágenes), pero sí el júbilo, el optimismo.

Pero supongo que la felicidad y la edad nos definen sólo en parte. También nos definen los momentos. Quizá porque en ellos descubrimos quienes somos, o descubrimos cómo éramos al acordarnos; digo esto porque no estoy del todo seguro que sepamos quienes somos cuando lo somos. Creo que solemos saber de nosotros mirando hacia atrás, e intentamos cambiarnos mirando hacia adelante.

¿Y el presente? No sé. Somos una especie tan inconformista que el presente suele defraudarnos, lo cual es una pena porque es lo único que en verdad tenemos.


Todo presente es la única realidad que vivimos. El pasado y el futuro nos lo imaginamos, y al hacerlo, estos pierden todo anclaje con la realidad. Y sin embargo, el presente sigue ahí. Hay personas que viven sólo en el presente. Las envidio. Hay personas que viven sólo en el pasado.

Y otras que lo hacemos en el futuro. Me cuento entre aquellos que no saben vivir en el momento. Me cuesta mucho estar aquí, hoy. Ahora. En este momento.

Suelo vivir pensando hacia delante, o hacia atrás. Pero pocas veces pienso en el ahora. No sé por qué hago esto. Pero es cierto que ocurre.

Supongo que esta manera de ser es una de esas cosas que me definen. Como los sitios en que he vivido.

Empecé a escribir esto pensando en México.

Recuerdo haber leído en Londres a un autor británico que decía que la infancia era la única patria que teníamos. Y estoy de acuerdo.

México, un país que, sin duda, me ha definido. Y me sigue definiendo.

Curiosamente, aunque está por todas partes en mi, hablo poco de él.

Hablo de los otros donde también viví. Como si estos contaran más. De EEUU y Texas, de Reino Unido y Londres. Por no hablar de los países fetiche de mi vida. Países como Argentina, o Suecia. Por supuesto Rusia, y también Venezuela. Canadá y Cuba. Francia (toujours).

Algunos de estos países los conozco de primera mano. Otros sólo viven en la imaginación pues no he tenido aún oportunidad de conocerlos. Y sin embargo yo creo
que en algo me definen. No leería Arenas o Carpentier sin Cuba -donde sí he estado- ni Pushkin o Solzhenitsyn ni sería fan de Mussogorsky sin Rusia -donde estoy por ir algún día-.

Supongo que, como a todos, me define tanto lo presente como lo ausente. Lo conocido como lo desconocido. Lo transcendental como lo tangible.

Pero los tres años que viví en México pesan tanto, más, de momento, que los cuatro que llevo en España.

El porcentaje de mi ser que es hispánico, es, sobre todo, mexicano. Con X. Y no suelo darle mucho crédito.

La cultura mexicana está viva en mi familia, aunque el país hace tiempo que salió físicamente de nuestras vidas. Sin embargo, ahí sigue.

En los cumpleaños, sin ir más lejos. En casa, tres veces al año, suenan Las mañanitas, y alguna que otra porra de cumpleaños.

Cuando los españoles escuchan lo de la porra, se ríen. Para ellos tiene otros significado.

Y ahí están las porras.

Y las canciones mexicanas que de pequeño me horrorizaban y que de mayor suenan y suenan. Los Cucurrucucús, las rancheras, Juan Gabriel, la Beltrán, los corridos, las baladas, lo tropical, hasta La Bamba veracruzana.

Y la comida. Sé hacer pocos platos en la cocina, pero cada vez que tengo fiesta, o que me invitan a una cena, si he de llevar algo, llevo guacamole. Y si vienen a casa, en Madrid, suelo servir esto y frijoles refritos con tostadas. Y chili. Aunque el chili viene de Texas, y ahí aprendí a hacerlo.

Comida española…poca. Es que hasta la tortilla me sale mal. No sé cómo consiguo hervirla cuando trato de freírla. Me falta experiencia. Pero ¡con los aguacates arraso!

Por no hablar del habla. Cuando la gente me conoce enseguida se dan cuenta de que no soy español. Aunque curiosamente sí que lo soy. Pero no sueno a español. No saben a qué sueno.

Hace un par de años fui al Joy Eslava a ver a Antonio Vega.

Estaba recostado en la barra del bar y, al cabo de un rato, una chica (señora) se acercó y me preguntó si le permitía acercarse a la barra a pedir algo.

La música sonaba a todo volumen, con lo cual me lo pidió con gestos más que nada. Y yo sólo pronuncié una palabra: "sí".

"
¿Eres de México?", me preguntó.

Yo no sabía si reír o qué. Una sola palabra me delataba.

No debería de extrañarme. Cuando volví a México hace tres años, de vacaciones, tras una ausencia de años y años, es como si no me hubiese ido nunca (aunque confieso que cuando fui a Cuba, pasó lo mismo, o, al menos, algo muy parecido). Me entendía perfectamente con todos, y todo lo entendía. La cultura, tan lejana en el tiempo, y tan cercana en el alma.

Creo que hasta hace poco no me he dado cuenta de cuanto llevo de ese país por dentro -aunque siempre supe que estaba en mí-. Y de otros, los cuales siempre llevan preferencia en mi espíritu.

Pero hoy quiero escribir del México interno. El que salpica mi idioma y lo enriquece, aunque los madrileños no me entiendan del todo –curiosamente los catalanes me entienden mejor,- ¿será porque ellos mismos también tienen un castellano peculiar?

El que me hace decir cosas como “
a como dé lugar”, “¿no que no?”, “tanteo”, “estoy adolorido”, “tengo comezón”, “jaqueca” "¿Puedes creer?" y otras cosas más que, me doy cuenta, no pronuncio conscientemente porque el público del momento no me entendería del todo.

Y sí. Ese país me define, y me definió. Y me seguirá definiendo. Y me alegro. Y ya me alegro (y esta frase es española y veo que también, a su manera, España me define cada vez más).

Pero España es un post para otro día.

miércoles, 8 de julio de 2009

Ídolos de otros


AOG, Madrid


Hoy enterraron a Michael Jackson en Los Angeles. Después hubo un concierto en su honor. This is it. Esto es todo. Ese iba a ser el nombre de su última gira
.

El 26 de junio, un día después de la muerte del cantante, un camello blanco nacido en el circo de Nuremberg fue bautizado con el nombre de Michael Jackson, en memoria del "rey del pop".

"Es un camello macho y habiendo nacido en un día como hoy no podíamos darle otro nombre", aseguró Harrey Barelli, director del circo.

¿Por qué?


Ayer tuvo lugar en España una especie de ceremonia multitudinaria, hiper televisada, para dar la bienvenida a un jugador de fútbol: Ronaldo en el Bernabeu.

Unos días antes presentaron a Kaká.

Esta semana se celebran los San Fermines en Pamplona.

Cantantes, Goyas, toros, deportes. Ronaldomanía, Hemingway, los 1980s, modelos, actores, Hollywood, Bollywood, Cannes, los Oscar, la música.


Ídolos al fin y al cabo.


Los medios se vuelcan con estos eventos populares.

Entiendo que el reclamo de las masas los pida, y pida saber todo lo posible del tema.

Pero muchas veces pienso que se da lo poco que se sabe, pero se estira mucho el chicle al hacerlo. Como cuando ves un reality en España.

Algo pasa siempre, aunque sea poco, y en vez de darte la poca información que hay, la estiran para sacar provecho.

¿A quien beneficia esto? ¿A la publicidad? ¿He de entender que la publicidad rige con tanto aplomo la cultura televisiva hasta el punto de esconder la mala calidad detrás de una pátina resplandeciente?

De Ronaldo solo puedo decir que exaltar a un jugador multimillonario como si fuese un dios me parece extraño.

¿Dónde quedó el "recuerda que eres mortal" de los romanos?

Igual de extraño me parece la histeria colectiva que rodeó el funeral y los fastos de la muerte de Michael Jackson. Entiendo por qué se sucedieron. Pero no lo comprendo del todo.

Sobre todo cuando este señor hace varios años que, musicalmente hablando, no se comía una rosca y vivía, sobre todo, de lo que fue y hace tiempo dejó de ser.

Sí, siempre es él, pero el Michael de hoy poco tenía que ver con el de antes. A mi ver, el homenaje se lo merece, sobre todo, por haber demostrado una vez más que el dinero no trae la felicidad.

En mi círculo de amigos esta frase se ha repetido una y otra vez. No fue felíz. No era feliz. Nunca fue feliz.

En cierta manera no sé cómo nos atrevemos a decir esto ya que sólo él supo si era o no feliz, de la misma manera que lo sabemos todos. ¿Qué tienen los ídolos en común?

Todos, de alguna manera, representan un ciclo hegeliano: tésis, antítesis, y síntesis.

O lo que es lo mismo.

Un antes, un durante, y un depués.

Los ídolos, todos, nacen, se hacen, y mueren.

No hay ídolos eternos. Aunque es cierto que los hay sempiternos.

lunes, 6 de julio de 2009

Perdidos en la tribu 2009

AOG, Madrid

Este domingo vi la final del programa "Perdidos en la tribu", un programa que se ha estado emitiendo en Cuatro desde el 3 de mayo. Abajo un clip del mismo.





Se trata de tres familias que son llevadas desde España hasta un destino exótico. Exótico al menos para los concursantes. No creo que ninguna de las tribus en cuestión se siente exótica en absoluto, y para ellos, seguramente, los exóticos son los que vienen de fuera.

He seguido más o menos el programa desde el principio. Se supone que el ganador es aquel que obtiene de la tribu en la que se aloja el distintivo de pertenecer a ella.


Los concursantes conviven con las tribus mentawai -oriundos de la selva indonesia-, himba -que viven en Nambia-, y bushman -que habitan en el Kalahari-, durante 21 días.

Desde el punto de vista antropológico, el programa me ha parecido fascinante. El ver como dos culturas chocan, se desprecian, y son incapaces de aceptar o incorporar algo foráneo fue fascinante.

Sí, sé que muchas de las situaciones son forzadas. Y que las familias hicieron lo que pudieron. En todas las tribus, tanto las domésticas como las extranjeras.

Aunque, hay que decirlo, hay tribus y hay tribus. Y también, hay familias y hay familias.

De las tres familias, la que más me decepcionó lo hizo por su constante hastío con la situación. No sé cómo lograron que la tribu en cuestión los llegara a considerar miembros de ella. Ni tampoco como no los mandaron a freir espárragos en más de una ocasión.


También es cierto que la tribu de esta familia en cuestión no era mi favorita. Siempre la percibí como hostil. Y cierto, la pobre familia que tuvo que convivir con ella lo tenía dificil.

Las otras dos familias, quien más quien menos, se adaptó a su manera a la situación. Tampoco me gustó mucho los destellos de hipocresía de algunas de las familias.

Una de ellas, tras ser dotada con un talonario por 50.000 euros, soltó que bueno, que si de ese dinero se podía volver a la tribu que lo harían. O no entendí algo, o el mensaje era una especie de intento a la buena educación.

Es decir, este dinero no nos alcanza para volver hasta ese sitio, o, bueeeno, claro, es que volver ahí.... Hubiese sido más elegante decir que o no podían, o que una y no más Santo Tomás. El fingir interés y bondad humana siempre queda mal.

Me preguntaba si la cadena tenía pensado volver a emitir la próxima temporada el programa. Sería interesante ver a familias más avispadas convivir con esos pobres individuos que viven en un estado muy próximo a la inocencia. Y la respuesta es que sí. Incluso están buscando familias para que participen.

¿Y qué hay que hacer? Llamar a un teléfono, y pagar 1,16
desde una red fija, o 1,51 desde el móvil. Iva incluído claro. También se puede mandar un email; ¡menos mal!

Sí, aunque se quieran cepillar a las hijas e hijos de cada familia. Eso es, supongo, de lo que más une a las familias.




domingo, 5 de julio de 2009

Un día de julio versión italiana

AOG, Madrid

Hace unos años, yo tenía un amigo con el que compartía música. Solíamos quedar una vez al mes (que en verdad se convertía en 2 veces al año dado que vivíamos muy lejos en uno del otro), y llevábamos todos los CD's nuevos que tuviésemos. Igual que aquellos que de pequeño intercambian cromos, nosotros intercambiábamos música.

Por cada CD que yo llevaba, mi amigo llevaba 8. No exagero. Aunque ambos estábamos adictos a la música, su obsesión rebasaba la mía. No con creces, pero sí algo.

Total que al final él me daba tanta música que aún hoy, años después, estoy por escuchar todo lo que me dio.

Menciono esto porque desde hace unos días tengo en mente una canción de un cantante italiano: Biagio Antonacci.

Italia era su país fetiche, musicalmente hablando, como el mío lo es Francia.

La canción se titula "
Mi fai stare bene", y más abajo, incluyo un video. No el oficial. Procede del álbum del mismo nombre, publicado en 1998. Más o menos cuando mi amigo me lo prestó. Once años más tarde, lo escuché por primera vez....¡si fuese el único!

En fin.

El video oficial solo se puede ver aquí. La verdad es que es un poco antiguo, y los pelos del cantante, bueno, no diré nada. Menos mal que se cortó el pelo.



Esta es la letra:

Da quando tu, sei scesa dentro me
ho capito che non era bello niente, perché niente è come te......

E tu, in un quadro di VAN GOGH ti eri persa tra i sentieri....
ma dov'eri
prima di........TOCCARE ME..!!!!!!!!!!

Da quando poi ..... innamorati o no...
ho capito che eri come ti immaginavo
e che eri proprio te

MI FAI STARE BENE MI FAI STARE BENE
E DI STARE BENE NON MI STANCO MAI
MI FAI STARE BENE, MI FAI STARE BENE
sembri l'alba di un mondo...CHE SIAMO NOI

SCIABADA'

ricordo che ....giocavi insieme a me.. mi parlavi di un
amore misterioso ed io geloso poi di chi ? ............. DI ME!!!!!!!!
E NON MI ACCORGEVO CHE....
ero già nei tuoi pensieri, e non capivo, non volevo, NON LO SO!!

MI FAI STARE BENE MI FAI STARE BENE

Giocano i colori e non ti fermi mai
è bello ritornare, è bello per amore
in un giorno uguale non ti ho vista mai ...proprio mai
proprio mai...

SCIABADA'

MI FAI STARE BENE MI FAI STARE BENE
E DI STARE BENE .... NON MI STANCO ............ dai!
MI FAI STARE BENE, MI FAI STARE BENE
meglio di cosi non sono stato mai
mai..... E IO TI TENGO QUA............e io ti tengo qua!

¿Qué por qué me pongo a escribir esto? Pues porque llevos varios días deambulando por las calles de Madrid con el iPod encendido y escuchando esta canción una y otra vez. Y sin saber, al principio lo que decía. Simplemente me dejé llevar por la melodía. Hace unas horas encontré la letra por Internet.

¡Qué invento el Internet!

viernes, 5 de junio de 2009

Biografías subliminales

AOG, Madrid

Surfeando en el facebook me encuentro con que algunos de mis cientos de amigos tienen miles de fotos metidas en sus álbumes. Creo que hay dos tipos: los que meten fotos de sí mismos, una tras otra, en cualquier sitio; y luego están los que meten fotos de sí mismos con toda su red social.

Los amigos, tíos, primos, novios, novias, ex parejas, con el perro, con las tías de Francia, con los padres, los hermanos, los amigos del colegio, de la oficina, de la otra oficina, de la primera oficina donde trabajaron, de la oficina donde les gustaría trabajar, de vacaciones en Roma, en Egipto, con las pirámides, en Colombia, con los indígenas del Perú, en Chicago y Nueva York, en el Gran Cañón, en las cataratas del Niagara, en los Roques, en los Roques con los amigos, en los Roques con un burro, en el avión que te trae y te lleva a los Roques, en el bar de la esquina.

Me pregunto qué tipo de persona hace una cosa, y qué tipo hace la otra. Ambas se me antojan como una acepción al protagonismo (añorado, perdido, deseado, olvidado) de cada individuo.

Las fotos cuentan una historia.

También están los que suben fotos de objetos. Miras sus álbumes y no hay referencias sociales. Hay cosas.

Ladrillos, perros, graffiti, trenes, platos, galletas chinas de la suerte, galletas Marías, llaveros, platos rotos, báteres, losas, cortinas, gnomos, lápices, lámparas, abrigos. En fin.

Objetos que borran a la persona pero que, quizá, la retratan de una manera más fiel que los otros dos tipos de imágenes: los autorretratos y las composiciones sociales de cada quien.

De las tres, creo que me define mejor ésta última designación. Si subiese fotos al facebook, creo que mayoritariamente serían de cosas y objetos.

Y dejaría que otro se molestase en descifrar el jeroglífico personal.

martes, 24 de marzo de 2009

Los abrazos rotos

AOG, Madrid

Cuanto más mayor nos hacemos, más capacidad de aguante adquirimos. Cuando somos pequeños, las cosas nos gustan o no nos gustan. No solemos tener termino medio.

Luego, al hacernos mayores, poco a poco, dejamos de buscar el todo en las cosas, las personas, las parejas, el trabajo, en fin, nuestras vidas.

Mientras que en la juventud no entendíamos del todo como nos podría gustar algo que tenía cosas que no nos gustaban al 100%, por ejemplo, nos podía gustar una materia en general, pero no toda ella- como puede ser la geometría o la historia-, la incipiente madurez nos permite admirar las cosas a pesar de sus –en nuestros ojos-, fallos.

Nos puede gustar un coche, aunque esté abollado. Nos puede gustar un jersey en particular, aunque tenga un par de agujeros. Nos puede gustar una ciudad, a pesar de sus ciudadanos.

Algo parecido pasa con la última película de Almodóvar. Me gustan muchas partes, pero no es perfecta. Varios críticos han mencionado que el guión tiene agujeros. Creo que no se equivocan.

Es curioso el talento que tiene el director manchego para lustrar y hacer brillar una historia que, al terminar, deja algunos cabos sueltos, y otros brillan por su ausencia.

Los abrazos rotos es, para mí, una película que juega -y a veces se quema-, con la verosimilitud. No siempre está ahí. Y tiene muchas cosas que funcionan bien.

La música, los actores, las actrices, el decorado, las localizaciones (aunque no sé el por qué de Lanzarote, no creo que aporta mucho), el vestuario.

Quizá lo que más hecho en falta es la idea. Almodóvar es uno de esos directores que siembran una idea en cada película. El amor de una madre, el despecho, la indiferencia, el agrado, la inocencia, etc.

Sin embargo, esta cinta, si tiene una idea, no es una idea que yo haya visto. No digo que no esté, simplemente se me ha escapado.

Y paso ahora a los puntos del rodaje que más me han llamado la atención.

Primer punto:

El protagonista. Desde hace 14 años, se ha dejado de llamar Mateo Blanco y se ha cambiado de nombre para olvidar el pasado. Ahora se hace llamar Harry Caine. Muy interesante.

Pero el caso es que en España, es imposible que uno se llame de pila Mateo Blanco y que algún juzgado le permita cambiar de nombre, esté ciego o no.

Según el Código Civil, uno puede cambiar los apellidos de sitio, o puede utilizar los apellidos de los abuelos- uno paterno y otro materno-. Pero lo de pasar a ser Harry siendo Mateo, es difícil.

Imposible que Blanco pase a ser Caine. No en España, por desgracia.

Cierto, que dentro de la historia, se puede entender que es sólo su nombre artístico.

Pero estamos hablando de un señor que vive en España, y que es invidente y necesita ayuda para sobrevivir.

Si resulta que sólo los que le conocen le llaman así, pero que para cualquier gestión con el resto del país se sigue llamando igual, esto no se ve. Nos tenemos que creer que ahora se llama así para bien o para mal.

Repito, lo encuentro poco verosímil.

Luego, hay personajes que entran, pero no salen, y otros que no entran nunca en escena, y a veces sientes que faltan.

Segundo punto:

Hay escenas que en la vida real no se desarrollarían como lo hacen en la pantalla. Pocas personas se caen por las escaleras y se quedan mudas e inertes al llegar abajo.

Creo que antes que el miedo, llegaría la ira. Pero en esta cinta, la ira, cuando llega, llega a deshora. Llega mal. Y además, ya no hace falta cuando lo hace.

Tercer punto:

De las relaciones de los personajes, diré que hay algunas que cuestan creer tal y como el director nos las pinta.

No conozco a ningún hijo/a de madre soltera que se toma el descubrir la identidad de su padre como si nada, como si en vez de haberle dicho, "Fulano es tu padre," le dijeron, "y no te olvides de comprar lechuga para la cena". Inverosímil.

Hay cosas que no cuajan. No.

Cuarto punto:

La trama se desarrolla entre dos épocas, ambas muy bien filmadas. He leído varias críticas que tocan el autocanibalismo del autor; que habla de cine, de sí mismo, y se auto copia (aunque no todas las críticas son malas).

Me parece que a Esteban Murillo no le dirían esto.

¿Pero cómo Esteban? ¿Otra vez una virgen con niño ascendiendo a los cielos? ¿No sabes pintar otra cosa?

O a Velázquez, ¡Oh no! ¡Más meninas no!

No comprendo como puedan achacarle falta de imaginación a un artista que hace lo que sabe hacer bien y que además, ¡horror de los horrores!, haga siempre lo mismo.

Picasso. Chopin. Beethoven. Etc. No diré más.

Me sorprende también que en la pantalla la trama se desarrolle hasta un punto que, cualquiera diría que el director se ha dado cuenta de que no queda más película, y que hay que acabar esto ya.

Quinto punto:

El desarrollo del nudo me pareció precipitado y poco à propos de lo que estaba pasando.

Los catálisis de la acción a veces poco tienen que ver con su desarrollo. Es cierto que, a mi ver, en Los abrazos rotos hace falta algo más de re escritura por parte de su autor escribano. Su autor director hizo una muy buena labor.

Punto seis:

Es un placer ver a Rossy de Palma. En apenas unos segundos casi se come la película entera. Lo mismo hace Carmen Machi. ¿Quién lo hubiera dicho?



Por su parte, a Blanca Portillo le ha tocado un papel que se mueve entre el dolor, el ansia y la amargura. Diría que también la rabia, aunque no sé por qué está rabiosa. Una de esas cosas que faltan.

Es muy recomendable ver el último corto de Almodóvar, La concejala antropófaga. Está muy ligado a esta película. Un guiño muy personal y que se agradece.

Aquí lo pongo por si alguien quiere verlo.




Punto VII:

Hay personajes muy almodovarianos aquí y allá que traicionan la vena tragicómica del autor. Y menos mal que lo hacen.

Son aquellos que nos regalan frases que se harán parte del credo del cineasta. Aquellos que nos regalan no sólo lo que dicen, sino el cómo lo dicen que pronto repetiremos en reunión con algún amigo.

Penélope Cruz está soberbia durante la película. Frágil y falsa a la vez. Un placer.

Apartado octavo:

Quizá mi única crítica, la que más me duele hacer, pero la que más siento, es que en esta obra, conviven dos películas. Una que hace de hilo conductor, y otra la película en sí. Es una pena que al encenderse las luces, uno se queda con las ganas de haber visto Chicas y Maletas, en vez de Los abrazos rotos. Es la que más me interesó; parecía la más divertida.

Es como cuando un abrigo de lujo deja entrever un vestido de gala asombroso por debajo, entre botón y ojales.

El abrigo no está mal del todo, pero lo que de verdad nos va a dejar despampanados es el traje de noche de diseño que se deja entrever.

Creo que esta metáfora remata mejor que cualquier otra esta última obra del maestro Almodóvar.

domingo, 15 de marzo de 2009

Gran Torino

AOG, Madrid

Hay cosas que a un director se le pueden permitir dentro de lo llamado cine de autor. Se puede permitir que un personaje sea representado por dos actrices en la misma película, como hizo Buñuel con Cet Obscur Objet du Désir con Ángela Molina y Carole Bouquet en el papel de Conchita.

También se pueden permitir los estados incesantes de sueños y flashbacks de la filmografía de Bergman.

Pero hay cosas que cuesta trabajo de adular dentro de la clasificacion "cine de autor". Gran Torino, de Clint Eastwood, es una de ellas.

Se trata de una película en la cual el personaje no hace más que gruñir cada vez que ve un vecino de la etnia Hmong. La gente en la sala se reía.

No me extraña, parecía más un episodio de "Aquí no hay quien viva" que una película seria.

Pero bueno, partiendo de la base que no es una película que yo tacharía de séria, puede uno tragarse los gruñidos y los escupitajos constantes de Walt (así se llama el personaje) que hacen las veces de metáfora masculina.

Entre las cosas que menos me gustaron de la película se encuentra el hecho de que, casi desde el principio sabes de qué va a ir la misma. Es demasiado auto didáctica. No hay sorpresas, y, al final, tampoco hay pathos.

Lo que el director nos muestra es bastante parecido a lo que tú piensas que va a ocurrir. Y ocurre. Y acaba la película.

Entre principio y fin, a veces parece que lo que estamos viendo es la versión post Guerra de Vietnam de un episodio de Heidi, con Pedro y señorita Rottenmeier (en forma de cura católico empeñado en sustraer una confesión de Walt como sea) incluidos. Cuesta tomarse la película en serio, y es una pena porque empieza bien y quieres que la cosa te guste. Pero cuesta.

Se trata de la vida de un veterano de la Guerra de Corea que vive en un barrio de Cleveland, Ohio, venido a menos y de mayoría Hmong.

Él comete un acto de valentía y los vecinos lo elevan a héroe del barrio, algo que él no soporta. Entre toma y toma, se pelea con ellos, con la iglesia, con la versión doméstica de los Latin Kings de Cleveland, se corta el pelo con un barbero cachondo, se pasa de recista (pero con corazón, no lo olvidemos) y se pelea con sus hijos, a quienes no entiende y tampoco se sabe si ama o no. Y viceversa. Claro, nada de esto lleva explicación, es así y punto.

Moralina por aquí, Historia de dos ciudades por alla... en fin, después de Million Dollar Baby y el binomio Flags of our fathers/ Letters from Iwo Jima esperaba algo mejor.

Creo que lo que más me gustó fue la canción del final cuando la canta Jamie cullum, porque cuando la empieza a cantar Eastwood no pude contener la risa.



Hay cantantes que actuan y actores que cantan. Y también hay cantantes que no saben actuar y actores que no saben cantar. Sé que Eastwood sabe hacer cosas mejores.








viernes, 13 de marzo de 2009

Falconer Vs. Ryanair

AOG, Madrid

Me gustaría decir que la conversación que tuve el pasado lunes ocurrió en los cielos, sólo porque le da más glamour al asunto, pero en verdad ocurrió en tierra.

Resulta que en el vuelo a Londres se sentó a mi lado un señor que resultó ser amigo (o pareja) de un director de cine, que también volaba en el mismo avión. Para poder pasar a su asiento, me tuve que levantar, libro en mano, y, al hacerlo, su otro amigo se molestó mucho por ver qué estaba leyendo.

-Ese libro es buenísimo- me dijo.

-De momento no lo dudo.

-Es un muy buen autor.

-Estoy de acuerdo.

-¿Por donde vas?

-Acaban de empezar los disturbios.

-No te defraudará.

-No creo que lo haga.

Sonrisas, sonrisas, y, mientras los co-pasajeros quieren sentarse, estamos dos pseudo-intelectuales discutiendo los pormenores de Falconer, de John Cheever.

Al llegar a tierra, mi compañero de fila, al ver mi cara de asco cuando la aerolínea tocó la trompeta que anuncia que, una vez más, el vuelo ha llegado a la hora, empezó a despotricar contra ésta.

Resumiendo:

-Al final nos cobrarán por comprar los tapones de oídos que nos permitirán no escuchar los anuncios incesantes de esta gente.

Y no creo que se equivoque.

Además de dar la brasa todo el vuelo, lo hacen a todo volumen.

Al final acabamos hablando los dos, mientras el avión se dirigía a la terminal (algo que no logró, aparcando en mitad de la pista- es más barato-) de la novela en cuestión.

Su compañero/pareja (¿?) estaba interesado en transplantar la novela al cine. Por su parte, él me confesó que le encantaría escribir como Cheever.

-Pero no lo conseguiré nunca. No tengo el talento-, me dijo.

Recuerdo a una de mis profesoras de inglés, Ms. Clarke. Además de inculcar en mi el profundo amor que siento por la poesía de Whitman cuando tenía unos 14 años, nos decía siempre que la mejor manera de desarrollar nuestro estilo, era copiando a los grandes escritores.

Fue la primera persona, fuera de mi entorno familiar, que me apoyó a escribir. Que pensaba que no lo hacía mal del todo.

-Con el tiempo su estilo se convierte en vuestro, que será, siempre, distinto del original-, nos dijo una y otra vez.

Siempre he vivido con esas palabras, tanto en la literatura como en cualquier otro arte.

Ayer vi una entrevista a Gabo que grabé en Londres hace unos 3 años. Hablaba de Kafka y lo que esto supuso para él. Le marcó.

Ya somos dos, aunque en verdad seremos dos millones. O más.

Londres y los próximos Ryanairs

Ya en la ciudad del Támesis, hablando con un amigo, me comenta –respecto del tema-, que su Chairman ha dicho que dentro de un par de años podemos esperar que se cobre por utilizar el WC en pleno vuelo.

Una libra, ni más ni menos.