AOG, Madrid
Ayer nevaba en Madrid. Mi reacción fue bastante anatema para conmigo mismo. En otro momento, hubiera salido de casa a todo correr para jugar con la nieve, como siempre he hecho las pocas veces que ha nevado en donde yo he vivido.
Pero ayer no quería. Era la quinta vez que nevaba en Madrid. este invierno.
Creo que nunca he visto nevar tantas veces seguidas, y, además, creo que este es el invierno más friolero de mi vida.
Sí, friolero. Como suena.
Creo que nunca he visto nevar tantas veces seguidas, y, además, creo que este es el invierno más friolero de mi vida.
Sí, friolero. Como suena.
Creo que más que no querer, es que no tenía muchas fuerzas.
El cansancio y el agotamiento de los últimos días pudo haber sido un factor importante.
El cansancio y el agotamiento de los últimos días pudo haber sido un factor importante.
No lo sé.
Quizá fue el miedo a enfriarme y no poder ir a trabajar. En esta época de crisis, no es lo más recomendable jugar con la salud (bueno, nunca lo es). Quizá el bienestar nos da un poco de bravura al respecto.
Metro
Hoy, camino de la oficina, se sentó delante mío un señor mayor que leía un libro de Onetti. Yo leía uno de Paul Auster.
En uno de mis ataques filosóficos me pregunté si este señor leería alguna vez a Auster. No tenía aspecto de hacerlo.
Pero, claro, ¿qué aspecto tienen los lectores de Auster? ¿o los de cualquier otro autor?

